Mostrando entradas con la etiqueta Humor inteligente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Humor inteligente. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de agosto de 2013

EL DEBATE VISTO POR EL CASCARRABIAS.

Foto
En un renglón
escrito al vuelo
anotaba el tesorero
el gran emolumento...
que por la barba
te embolsabas
con tu propio acento.
Pobre presidente
veinte años timado
no existe precedente
que alguien que fue
amigo y hermano,
ahora sea delincuente.
Ahora vale tú palabra
vas de serio y decente
hay que estar como una cabra
para ser tan imprudente
de pensar atribulado
que las pruebas que ha salido
no son más que
papel arrugado.
Al Maruhenda
de mí parte felicita
el siempre te recomienda
y para no aburrir
en exceso a la audiencia
¡¡¡FIN DE LA CITA!!!
 
El Cascarrabias.

jueves, 30 de agosto de 2012

HUMOR INTELIGENTE


CHURCHILL:
El humor de personas inteligentes
 Churchill:
 manejó como pocos la ironía,
el humor inteligente y rápido.
Cuando Churchill cumplió 80 años
un periodista menor de 30 fue a fotografiarlo y le dijo:
- Sir Winston, espero fotografiarlo nuevamente cuando Ud cumpla 90 años.
Respuesta de Churchill:
- Por qué no?
Ud parece bastante saludable.

 *****
Telegramas intercambiados entre Bernard Shaw
(mayor dramaturgo inglés del siglo 20)
y Churchill (mayor líder inglés del siglo 20).
Invitación de Bernard Shaw a Churchill:
'Tengo el honor de invitar al digno primer-ministro
al estreno de mi obra  Pigmalión.
Venga y traiga un amigo, si lo tiene.'
Bernard Shaw.
Respuesta de Churchill a Bernard Shaw:
'Agradezco al ilustre escritor la honrosa invitación.
Infelizmente no podré concurrir a la primera presentación.
Iré a la segunda, si se realiza.'

Winston Churchill
*****
 El General  Montgomery estaba siendo homenajeado,
por vencer a Rommel en la batalla de África,
en la IIª Guerra Mundial.
Discurso del  General Montgomery:
'No fumo, no bebo, no prevarico y soy un héroe'
Churchill oyó el discurso y con celos, retrucó:
'Yo fumo, bebo, prevarico y soy el jefe de él.'

*****
 Sucedió en el Parlamento inglés.
Fue durante uno de los discursos de Churchill
en el que una diputada de la oposición, pidió la palabra.
Todos sabían que a Churchill no le gustaba que interrumpiesen sus discursos.
Pero la palabra le fue dada a la diputada y ella dijo en alto y buen tono:
-'Sr. Ministro, si Vuestra Excelencia,
fuese mi marido, yo pondría veneno en su café!'
Churchill, con mucha calma, se quitó los lentes,
y en aquel silencio en el que todos estaban esperando la respuesta exclamó
' Y si yo fuese su marido, me tomaba ese café.'