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A veces se pregunta este aprendiz de poeta, para que sirven LAS CARICIAS. Caricias de ternura que nunca se recuerdan...
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martes, 23 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
EL VUELO DE LA PRINCESA
Y te has marchado,
alzando el vuelo.
Como emigran las aves
buscando otro verano.
Al encuentro de otro amor
más grande que el mío.
Al calor de otros brazos
Que te hagan sentir
la más hermosa,
la más amada.
Que te corone su princesa.
Que te ame tanto,
que nunca te deje.
Ahora caminas
por el cristalino rio,
al son del aleteo
de los cisnes.
En busca
de ignorados rincones.
Rastreando el suelo,
rozando manos,
persiguiendo la libertad,
que tanto ansiabas.
Dime, dime,
quien te abrazará,
cuando la pena agote
el tiempo que te dio
aquel reloj de arena.
los versos que yo te
esculpía
cuando conmigo estabas…
Quien te insuflará el aire,
cuando la atmosfera
esté cargada.
Cuando tus alas
ahora blancas
se vuelvan grises.
Cuando los pétalos de la
rosa
abandonen su corola,
Y vuelen por el prado
de tu inconsciencia
perdida.
Yo sé que alguna parte
de mí te acompañara
en las penas de tú alma…
Porque no me dejas salvar
la distancia de tu lejanía.
Del abismo profundo
Porque no me dejas embriagarme
con el perfume
que tú cuerpo exhala.
Al fin y al cabo,
yo solo deseo beber
tus besos y rodearme
de tú gloria que en los
labios tienes.
Ser el lino de tu lecho.
Cubrirte con ardor y morir
contigo
en los temblores de tu
pecho…
El Cascarrabias
martes, 16 de abril de 2013
LA FLOR
Fue una flor hermosa,
pero se quedo sin aroma.
Bailaba los corazones
Surgió de la nada
y de sombras de añoranza.
Pegada a mi vera,
suave como la hiena
avanza.
Como un fantasma.
De mi sueño soñado
fue mí gloria,
un nuevo amor, otra
esperanza.
Bella, guapa y lozana
y sin embargo se la acabo la belleza.
Dulce de besos, dulce de
mentiras
pero se quedo sin dulzura.
Fue de los amores
que terminan cuando
empiezan.
Sé alejo con premura,
apenas dejo tristeza
y ya su amor ni duele ni
perdura.
El cascarrabias
LOS EMOTICONOS
Un sudor acido y frio,
y llegaba a mi boca.
Llenándola de hiel
la que siempre fue de miel.
De pronto me encontré
con el alma desgarrada.
Rodeado de emoticonos
sonrientes y burlones.
¿De qué se reían tanto?
Era real o solo era un sueño?
No quiero creer lo que me está pasando
Se está riendo de mí a quien quise
tanto?
De pronto vi mis horas
rodar sin medida.
Muriendo de pena
y cubierto de llanto.
Me quede de rodillas
penando mi angustia.
Y sentí la mentira
que de mí se estaba burlando.
El cascarrabias
martes, 9 de abril de 2013
TRISTEZA
¿Por qué?
de mí te has encaprichado.
¿Por qué?
me acompañas a todas horas.
me sigues como a una sombra.
¿Dime porque?
Si yo no te quiero a mi lado.
¿Por qué? ¿Por qué?
¡Es acaso un pecado
estar de ti enamorado!
El Cascarrabias
lunes, 8 de abril de 2013
EL ENSUEÑO DEL POETA
Ya es noche cerrada, ya brilla la luna.
Clara reluciente y
plateada.
La miro y no la reconozco,
porque yo sigo vagando
entre las sombras de la
noche oscura.
A ti mujer que ame sin esperanza,
ahora te contempla vagar
entre las flores.
Mientras tu amante
desespera
en sueños de ilusión y sinsabores.
que broto entre la lava de mi volcán.
Fue el ensueño de un
poeta,
el dulce suspiro inocente
de un niño,
de un ángel de amor que
por ti suspira.
Contémplala luna querida,
alumbra con destellos su camino,
que yo cruzaré la vida,
con el llanto y la
miseria del poeta.
Dile que su recuerdo
en mi memoria siempre
estará.
Me buscaré un futuro de gloria,
y andaré mendigando por
el mundo tú amor
Dejaré mi vida en la cuneta,
cuando cansado de llorar sucumba,
Y así, luna querida,
seguirás alumbrando
las flores marchitas
sobre mí tumba.
El Cascarrabias
domingo, 7 de abril de 2013
EL HOMBRE QUE HACÍA EL AMOR CON LOS CALCETINES PUESTOS
Alberto, trabajador de la banca desde
hace ya muchos años, acababa de ser una víctima más de esta crisis y de la moda
incruenta de los ERES. A sus 59 años, se encontró de golpe con una jubilación
que ni busco, y que lo llenaba de dudas sobre su futuro.
Para celebrar la magnífica noticia, que
por la mañana les habían comunicado, y en un alarde de optimismo, decidió,
junto con los demás compañeros hacer una comida a modo de despedida. Después
seguro que vendrían más acontecimientos, pero hoy tocaba ir a comer.
A su derecha se sentó su amigo José y a
su izquierda Maravillas. Maravillas algo menor que Alberto, estaba en su plena
madurez como mujer. Curtida en miles de batallas, siempre hacia gala de su
soltería y de su don más preciado. Su libertad. Era muy atractiva, sin ser
excesivamente guapa, levantaba pasiones en ambos sexos. Era poseedora de un
aura erótica y ella lo sabía. Lo sabía porque a través de su vida hombres y
mujeres así se lo habían hecho saber.
Si no con mucha frecuencia, si en
ocasiones puntuales ponía a trabajar sus dotes de seducción. La comida, a pesar
de ser por los motivos que eran, transcurría con una falsa alegría, pero el
vino ya empezaba a subvertir el estado de ánimo de Alberto. La complicidad con
Maravillas, era cada vez más evidente. Sus rodillas se tocaban por debajo de la
mesa casi sin querer, pero los dos eran conscientes de que en realidad lo que querían
era sentir el efecto erótico de la caricia.
Ella, se levanto y se encamino a los
lavabos, no sin antes lanzar una mirada intensa y libidinosa, mirada que
Alberto capto y se fue tras ella. Cuando cuidadosamente abrió el lavabo de
señoras, Maravillas lo esperaba y se lanzo a sus brazos, sus bocas se buscaron
con desesperación en una locura de besos
y caricias. Cogidos de la mano salieron del local ciegos de deseo.
El trayecto hacia el apartamento de
Maravillas se les hizo eterno. Caminaban con las manos apretadas, y en cada apretón
se decían lo que sus silencios intuían.
Camino del dormitorio y con la ansiedad
propia de dos adolescentes, se fueron quitando la ropa y cuando por fin
llegaron a la cama, hicieron el amor como dos potros desbocados. El encuentro
fue muy intenso y placentero, y cuando la pasión quedo culminada en múltiples
orgasmos, y las hormonas entraron en reposo, fue cuando Alberto se dio cuenta
que había hecho el amor sin quitarse los calcetines. Sintió un gran pudor, pero
no dijo nada.
Hubo muchos más encuentros, y todos
llenos de una pasión desbordante, era tal la fuerza de la pasión y la ansiedad
como se producían los encuentros, que Alberto se olvidaba quitarse los
calcetines. A él le extrañaba que Maravillas obviara el detalle. Unos
calcetines negros entre sabanas de seda blancas no podían pasar desapercibidos.
Se hizo el firme propósito, de que en el próximo encuentro, se quitaría los
calcetines.
Maravillas lo esperaba como casi todos los
días, con un coqueto pijama transparente que dejaba entrever la plenitud de sus
senos que hacían estremecer a Alberto. Pero ese día, no se dejo llevar por el ímpetu
de la pasión; se había hecho el firme propósito de que ese día se quitaría los
calcetines. Con una calma inusual, comenzó a desvestirse, y mientras Maravillas
se fue al lavabo, él totalmente desnudo se tumbo en la cama. Cuando Maravillas
lo vio, se puso la bata y con cara de disgusto le dijo que se marchara, el
intento protestar, pero la decisión de maravillas fue firme. Se volvió a
vestir, y sin comprender muy bien lo que pasaba se marcho. Nunca más la volvió
a ver.
Al cabo de cierto tiempo, un día que había
quedado con su amigo José a tomar café, le contó por encima todo lo que le había
pasado con Maravillas y aquel final tan extraño. José con una ladina sonrisa le
dijo: ¡¡¡¡Nunca debiste quitarte los calcetines!!!!!!!....
El Cascarrabias
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